martes, 7 de abril de 2009

Tuve la piel,
tuve el olor y el sabor, pero ya no hay.
El espacio negro en el que estoy está repleto de nada
Las luces deben aparecer en cualquier momento.

Caminar entre la gente
Cuanta !
Debo permanecer quieto pero sin estar a la espera
El sonido de las voces, ya no hay mas.. 

El haz de luz que entra, intrépido por el orificio en la pared
me golpea la nuca dejandome seco, acalorado.
La sorpresa me alegra, pero sigo espectante,
sigo pretendiendo y deseando cada vez mas.

Tengo un recuerdo claro de los amaneceres,
memoria de aquella cara peluda
cuerpo tieso, mas bello y mas fibra.

Tuve la piel velluda, tuve el olor a cuerpo, limpio,
el sabor salado del querer y el deseo de olvidar
Tengo mi salud, tengo tanto amor como lunares o pestañas.

Tomate el 39

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