sábado, 18 de septiembre de 2010


Qué hacer ante el circulo negro que se forma en el centro de mi cuerpo?
Tengo miedo de que esta situación se repita a lo largo del tiempo, aviso, si va a ser así no me gusta, no lo llevo.

Lo que siento se genera desde el visual contacto con la letra del Mal, con la letra del Mar y de Mostrar todo el tiempo.

Aparentar lo opuesto es la opción que nunca decido tomar, aunque en este caso es la que intento seguir.

Así es como concluyo:
Pienso y estoy casi convencido que el tiempo de 8 semanas es demasiado corto como para generar tal circulo de oscuridad, ausencia de luz, por lo tanto, vacío a mis ojos, por lo tanto a mi universo, a partir de una serie de encuentros.
Esta es la idea a seguir, aunque la anterior vez fueron 12 semanas y no funcionó.

SEGUNDO INTENTO
La noche me deja lugar en su propia disipación lumínica para profundizar sobre mis intenciones, aunque la confusión generada por la enormidad e incomodes de mi cama se divierte jugando con mis pensamientos.

El amor, no, no quiero hablar del amor, ya no creo en él.




Miento y sigo mintiendome a medida que la negra que le canta a ese sentimiento me convence de que estar enamorados es lo más lindo de estar sobre la tierra.
Yo mismo le escribo al amor, al desamor, mejor dicho.

Me duele el circulo, no quiero olvidarme, quiero acordarme de que los días antes de que aparecieran tus círculos celestes sobre mis marrones, eran lindos, se podía vivir y sonreír al mismo tiempo sin la ayuda de ningún estupefaciente o ayuda psicológica.

TERCER INTENTO

¿?

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